Campaña de anillamiento 2021 de pinzón azul de Gran Canaria

El anillamiento de aves consiste en la colocación de una anilla metálica con un número de identificación del ejemplar (a modo de DNI). Pero como la lectura de dicha identificación requiere la recaptura de las aves, se pueden añadir anillas de colores de forma que cada ejemplar tenga una combinación única, que permita identificar a cada ejemplar a distancia, sin necesidad de volverlos a capturar.  

El anillamiento (o marcaje) es una importante herramienta para obtener información sobre distintos aspectos de la vida de las aves, que son cruciales en los programas de conservación, como, por ejemplo: tasas de supervivencia, longevidad, desplazamientos, éxito reproductor, etc., 

Entre las actuaciones incluidas en el programa AFTER LIFE del pinzón azul de Gran Canaria está incluido este método de marcaje científico, que se desarrolla desde mediados del mes de agosto hasta finales de septiembre de 2021, tanto en los pinares de Inagua, Ojeda y Pajonales, como en los pinares de la Cumbre.

Los trabajos de anillamiento (captura y marcaje) se realizan siguiendo protocolos específicos para reducir al máximo los riesgos que supone la manipulación de los ejemplares. Son realizados por dos anilladores con amplia experiencia en anteriores campañas de anillamiento de la especie, que cuentan con capacitación acreditada y con las correspondientes autorizaciones administrativas. 

Una vez capturados, se recopila información básica de cada ejemplar (sexo, edad, peso, longitud de ala, tarso y cola), se anillan (1 anilla metálica y 3 de colores) e inmediatamente se liberan en el mismo lugar en el que fueron capturados.

La combinación de anillas que permite identificar cada ejemplar a distancia tiene que estar cuidadosamente establecida para evitar repeticiones, labor que es coordinada por el Gobierno de Canarias. Los códigos de colores empleados son incluidos en una base de datos donde constan registros de anillamiento en Inagua desde el 2006 y de la Cumbre desde el 2008.

Durante el 2021 se han realizado 21 jornadas de anillamiento que han dado como resultado el marcaje de 20 individuos en Inagua y 16 en La Cumbre. En la campaña de seguimiento del 2022 se podrán realizar recapturas visuales de estos ejemplares y de los anillados en años anteriores, aportando información necesaria para la conservación de esta especie. Como curiosidad, el ejemplar más longevo que se ha observado este año es una hembra anillada en 2014.

Capturas-Recapturas visuales

Dentro de los trabajos de seguimiento poblacional del pinzón azul de Gran Canaria que comenzaron en abril de 2021 en los pinares de Inagua y de La Cumbre, se siguen realizando hasta septiembre capturas-recapturas visuales. Estas labores consisten en recorrer los pinares y localizar individuos de pinzón azul con la ayuda de prismáticos. Una vez localizados, se anotan su ubicación con GPS y la combinación se anillas de colores, en el caso de estar anillados.

Uno de los criterios que se tienen en cuenta es el de evitar registrar los mismos ejemplares en la misma zona y día, con el fin de evitar duplicidades, esto se hace con especial cuidado en el caso de individuos no anillados. Para realizar estos trabajos se cuenta con tres ornitólogos con experiencia en seguimiento de pinzón azul.

El análisis de los datos de campo recopilados mediante capturas-recapturas visuales de ejemplares anillados o no en los pinares de Inagua, Ojeda y Pajonales y en los de la Cumbre, permitirá determinar las tasas de supervivencia de la población en cada uno de estos dos núcleos poblacionales. Asimismo, facilita el estudio y conocimiento de la distribución espacial, dispersión, tasas de recaptura, áreas de campeo y uso de hábitat de los pinzones.

Los resultados contribuyen a evaluar la evolución de la población de pinzón azul de Gran Canaria, aportando información tanto de los individuos de origen silvestre, como de aquellos liberados en los pinares de La Cumbre entre los años 2010 y 2019 procedentes de la cría en cautividad o traslocados desde Inagua en el marco de trabajos para la conservación y recuperación de la especie.

Riegos de repoblaciones

Durante el verano, los trabajos de repoblación se centran en el riego de las plantaciones tanto del último invierno como de los años anteriores.

Con el proyecto LIFE+Pinzón, así como en el periodo After-LIFE, se han realizado repoblaciones para crear corredores ecológicos (pasillos de pinos) entre los pinares de: Inagua-La Cumbre, Inagua-Pilancones, La Cumbre-Pinares del Norte y se amplió el pinar de Inagua hacia Tamadaba. El fin es reducir la fragmentación del hábitat del pinzón azul de Gran Canaria para facilitar su dispersión.

Las zonas repobladas tienen en su mayoría fuertes pendientes y acceso complicado. El primer requisito para poder regarlas es el abastecimiento de agua. Para ello, se colocan unos depósitos flexibles (cerrados o abiertos) con capacidad de 10.000 litros y se conecta a un entramado de tuberías que se distribuye por toda la superficie repoblada. En las uniones de estas tuberías se colocan conexiones para poder acoplar una manguera para que el agua pueda llegar a todas las plantas. Siempre que es posible se coloca el depósito flexible en la zona de mayor altitud de modo que el agua caiga por gravedad. En caso de no ser posible, se impulsa con motobomba. Los depósitos se recargan mediante cubas.

Las plantas tienen pocetas (alcorques) en las que se echan unos 30 litros de agua, ya que la frecuencia de riego es de aproximadamente 1 mes. En caso de que la poceta esté dañada, se retoca para asegurar su capacidad de retención de agua.

Prospecciones de Pinzón azul de Gran Canaria

Desde abril hasta agosto de 2021 se han realizado prospecciones de zonas potenciales para el pinzón azul. Esto es, se han recorrido pinares de pino canario con hábitat adecuado para la especie, pero donde actualmente no se puede constatar su presencia.

Dada la pequeña población de la especie, estos trabajos son muy importantes, ya que se recorren posibles zonas de expansión que presentan características adecuadas para la especie y podrían ser ocupadas en un momento dado si se dispersasen ejemplares y como consecuencia la especie amplía su área de ocupación.

Para llevar a cabo estos trabajos, una vez identificadas las zonas potenciales a visitar, se efectúan recorridos siguiendo senderos, veredas o a veces incluso campo a través, parando cada media hora para tomar la coordenada precisa y que quede convenientemente registrada la travesía en cada una de las zonas prospectadas. Se dedica entonces especial atención a detectar pinzules en estos sitios, intentando escuchar reclamos o cantos, detectar aves en vuelo, alimentándose o bebiendo, y, en definitiva, constatar la presencia de una nueva localidad que albergue pinzones. En esencia, se trata de un trabajo de búsqueda que no está exento de dificultades, dada la escasez de ejemplares en la isla.

Seguimiento de la reproducción del Pinzón azul de Gran Canaria en los pinares de La Cumbre

Desde abril hasta agosto de 2021, se está realizando el Seguimiento de la población reproductora de pinzón azul en los pinares de La Cumbre de Gran Canaria.

Mediante el trabajo de campo se localizan las parejas ya formadas y los nidos construidos para esta temporada de cría. Posteriormente se realiza el seguimiento del proceso de cría hasta que los pollos se emancipan dejando el nido.

Con la información recopilada se realizarán los análisis de parámetros reproductivos (fenología, éxito reproductor, causas del fracaso reproductor, productividad, tasa de supervivencia anual de juveniles, tasa de fecundidad anual, …).

El número de parejas reproductoras en los pinares de La Cumbre ha ido en aumento desde el año 2008, cuando se encontraron 2 parejas reproductoras tras el incendio que afectó a Inagua en 2007, a 29 parejas en 2020, después de 10 años de liberación de pinzones azules en estos pinares.

Foto 29_Hembra incubando (©A. Delgado-SEOBirdLife)